La gestión de la seguridad en obras de construcción supone una de las principales preocupaciones al momento de definir el proyecto, comprendiendo en su planeación las funciones de planificación, identificación de áreas problemáticas, coordinación, control y dirección de las actividades de seguridad en la obra, con el fin de prevenir los accidentes y otras problemáticas.

El anticipar escenarios de riesgo para prevenir lesiones en los trabajadores es un tema medular en cuanto a seguridad en las construcciones, ya que en una obra en construcción hay muchos más incidentes que lesiones, por lo que los esfuerzos deben concentrarse en la eliminación de esos peligros en potencia para evitar al máximo que haya daños humanos o materiales.

Entre las políticas de seguridad que debemos siempre tomar en cuenta están:

  • Contar con programas de capacitación a todos los niveles, prestando especial atención a trabajadores en puestos clave, como los encargados de andamios y manejo de grúas.
  • Verificar métodos o sistemas de trabajo seguros para las operaciones riesgosas.
  • Delimitar claramente deberes y responsabilidades de supervisores y trabajadores en puestos clave
  • Tener dispositivos claros y oportunos para divulgar la información sobre seguridad y salud
  • Medidas para establecer comisiones de seguridad;
  • Selección y control de subcontratistas.

 

Para mantener condiciones de trabajo seguras y saludables en nuestra construcción, es preciso que los empleadores dispongan de una política escrita de seguridad en la empresa que establezca las normas de seguridad y sanidad que se proponen alcanzar. Debe existir un jefe responsable de que se apliquen las normas y con autoridad para delegar a los supervisores y encargados de todos los niveles el cumplimiento de las mismas.

Una efectiva gestión de seguridad persigue tres objetivos principales:

  • Lograr un ambiente seguro
  • Hacer que el trabajo sea seguro
  • Hacer que los obreros tengan conciencia de la seguridad.